Construida con amor por la familia
María Elena nació el 14 de marzo de 1942 en la Ciudad de México, hija de Roberto Rodríguez y Lucía Martínez. Creció en el barrio de Coyoacán, rodeada de una familia numerosa y cariñosa que le inculcó desde pequeña los valores del amor, la solidaridad y el trabajo honesto.
Desde niña demostró una personalidad especial: curiosa, alegre y profundamente empática. Sus maestros la recordaban como una alumna entusiasta que siempre estaba dispuesta a ayudar a sus compañeros. Fue en esos años cuando desarrolló su amor por la cocina, aprendiendo junto a su madre las recetas que más tarde se convertirían en el tesoro de su hogar.
En 1963 conoció a Jorge Herrera en una reunión de vecinos. Él cuenta que la vio reír desde el otro lado del patio y supo en ese momento que quería pasar el resto de su vida junto a esa mujer. Se casaron ese mismo año y juntos construyeron un hogar lleno de amor en la colonia Del Valle.
Tuvieron tres hijos: Carmen, Luis y Andrea. Cada uno recuerda a su madre de manera diferente, pero todos coinciden en lo mismo: su capacidad de hacer sentir a cada persona especial, querida y en casa. Las mesas de María Elena siempre tenían lugar para uno más.
María Elena falleció en paz el 8 de septiembre de 2021, rodeada de sus hijos y nietos. Dejó una huella imborrable en quienes tuvieron la fortuna de conocerla. Su risa, su cocina, su generosidad y su sabiduría siguen presentes cada día en las vidas de su familia.
Esta historia sigue siendo escrita por quienes la amaron. Cada recuerdo compartido es una forma de mantener su luz encendida para siempre.
La historia de vida se construye entre todos. Agrega recuerdos, anécdotas y momentos que no deben olvidarse.